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  EL CAIRO+10: ¿SEGUIREMOS TRATANDO DE DIALOGAR?.
 
 
  611 18 de Noviembre de 2003
 

EL CAIRO+10: ¿SEGUIREMOS TRATANDO DE DIALOGAR?.

Fuentes: Declaration of the Caribbean Sub regional meeting to assess the implementation of the Programme of Action of the International Conference on Population and Development (ICPD) 10 years after; UNFPA, Press Release, 12-11-03; UN, Press Release, 13-11-03. (Vid. NG año 1999, entre otros).

Por Juan Bacigaluppi

El 12 de noviembre, se conoció la Declaración de los países de El Caribe para la implementación de las metas de la Conferencia de El Cairo (1994). Lo cierto es que, convocados por el Fondo para la Población, los países de esa región y de todo el mundo, se preparan para rendir examen ante la ONU el próximo año, sobre como han cumplido las metas de control de natalidad pretendidamente consensuadas en 1994.

Según la información oficial, "son esenciales para erradicar el hambre y la pobreza según las Metas del Milenio para el Desarrollo" -invento de Kofi Annan, que no existía en 1994-, tres puntos: asegurar los derechos sexuales y reproductivos, dentro de los planes de salud; la equidad de género y el "empoderamiento" de las mujeres. Esto incluye proveer a los adolescentes de "amigables" condiciones, para que ejerzan "su derecho" a una información, educación y servicios de salud sexual y reproductiva. Es decir, promiscuidad, aborto y homosexualidad, en cualquier momento y a cualquier edad. Y esto acompañado con la hipócrita cantinela de evitar el embarazo adolescente, el SIDA y los llamados embarazos no deseados. Y si los apuramos un poco dirán que estas medidas también ayudan a combatir la pedofilia, el tráfico sexual de menores y la pornografía infantil.

En 1999, en la Asamblea General Especial llamada El Cairo+5, la ONU consiguió introducir, reinterpretando el documento de la conferencia internacional de 1994, "los derechos de los adolescentes" a los servicios de salud sexual y reproductiva, sin intervención de sus padres y cambiando las tradiciones culturales y religiosas de los pueblos. La meta de sobra se ha cumplido. Hoy no queda casi país en América, por ejemplo, en el que no esté al alcance de cualquier niña la llamada "anticoncepción de emergencia", es decir, el aborto por medio de píldoras y DIUs. Si un Estado no lo acepta es llamado peyorativamente "confesional" sinónimo de "antidemocrático", y quien quiera que se resista es tildado de fundamentalista religioso.

Ahora se quiere ir más allá. El Cairo+10 pretende, entre otras cosas, que se reconozca "la libre opción sexual para los jóvenes" y que se considere "violencia contra las mujeres y las niñas" cualquier impedimento para el aborto, sea químico o quirúrgico. En cuanto a esto último, ambos modos de matar al no nacido constituyen un crimen igualmente abominable, aunque algunos -incluidos católicos- todavía no quieran darse cuenta a pesar que la ciencia, que en otros terrenos veneran, diga lo contrario.

El Cairo+5 consiguió su objetivo. Creó las condiciones para la perversión masiva de los menores de edad y para que toda defensa de la vida humana fuera catalogada de confesional. Contribuyó a ello la indiferencia, la pereza, y la complicidad de muchos que callaron la verdad, preocupados por no complicarse la vida o por ser "políticamente correctos" y "aceptados por la sociedad pluralista"; "propositivos y dialogantes"; cuando no, hasta incluso "mediáticos", es decir, aprobados y elogiados por los medios de comunicación.

Así callaron cuando debían denunciar; se encerraron en su casa, en lugar de acudir a los tribunales a defender a sus hijos; entregaron su voto a quien les prometía un programa económico acorde con su conveniencia; relativizaron la verdad cediendo y concediendo en "diálogos amplios y plurales", y, si decían profesar la fe cristiana, acomplejados y confundiendo el orden natural con el sobrenatural, dijeron: "no podemos imponer a la sociedad pluralista los mandatos evangélicos", como si no matar, no fornicar o no pervertir menores obligara sólo a los católicos.

La convocatoria de El Cairo+10 ya está en marcha, muchas organizaciones feministas se resisten a ella ya que temen que el gobierno de Bush la aproveche para retrasar sus planes, pero como pasó en Niño+10 o en la Cumbre de Desarrollo Sustentable por mucho que se lo proponga ese gobierno no ha conseguido o no ha querido parar la maquinaria de muerte de la ONU, como lo han demostrado los programas de su Agencia para el Desarrollo. El Cairo+10, ¿servirá para que reaccionemos o seguiremos tratando de "dialogar"?. FIN, 18-11-03.